11May2010
Las nubes, las hojas, el hombre

Salió ese día, temprano, sin rumbo. Anduvo hasta tarde y comenzó a divagar hasta que se detuvo dándose cuenta de que la nube camina como el hombre, también el cúmulo de hojas camina como el hombre: un viento les mueve como la razón mueve al hombre. Y vió que una nube era tan anaranjada como las hojas secas y como el color del hambre. Quiso alimentar su alma con aquella develación pero perdió el hilo entre tanto pensamiento como cuando la efervescencia de un golpe de calor nubla la vista. Al instante, una ráfaga de viento pasó y removió el filosófico cúmulo de hojas sobre el que se había detenido, el piso estaba limpio, alzó luego la vista y ahogó la voz, la nube tampoco estaba. Siguió su camino aunque nadie volvió a verle.
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Mayo 11, 2010 ~ 16:07hrs.
¡Qué hermoso! Me ha parecido delicado, sutil, y profundo. Como las nubes, las hojas, los hombres.
Gracias.
Mayo 18, 2010 ~ 23:42hrs.
Hola Belisa, que grato es que me visites. Gracias por tus palabras. Un saludo.
Mayo 30, 2010 ~ 17:07hrs.
Me imaginé caminar y a la vez reflexionar.
¡Un saludo ahmlive!
Junio 6, 2010 ~ 7:54hrs.
Me gustó mucho. Como para perderse en el camino de nubes anaranjadas.
Seguiré leyendo.
Un abrazo.
Junio 13, 2010 ~ 14:46hrs.
Hola dovhdovh, saludos también, gracias por regresar a leerme después de estas ausencias, tan propias de mis blogs. Esperemos que esta haya sido la ultima.
Oriana, es un gusto tenerte por aquí, gracias por las palabras. Espero publicar ya más seguido… y claro, también te estoy leyendo.
Saludos.