24Nov2007
Misión a Marte
Del eterno universo,
con su mítico zoológico
de centauros y osas
mayores y menores,
orión, andrómeda
y la luna escondida
desde su celda nocturna,
me hablan,
me invitan a librar
mi gran guerra.
Y tú, combustible lejano
del motor de mi nave,
de mi cercano
e intangible hoy,
pareces agotarte
en vapores,
sinrazones
y circunstancias imposibles,
pero el crucero Suspiro
me remolca milagroso.
Y asi, el Capitán Corazón,
dueño y señor
de mi incomprensible
cuarto de control,
me grita,
dá órdenes
y me golpea en la inercia
de la inefable y casi utópica
misión de amarte
cuando vuelvas…
No hay huellas
Deja una huella











