De mis vacaciones ‘08…

Enero 06th, 2009 | Por las sendas de: Familia, Fotografía, Viajes

y de los lugares y momentos que viví y guarde en 773 fotografías.

En días pasados y después de tres años de no tener vacaciones, a pesar de tener mucho trabajo decidí escaparme unos días. Al ser pocas las veces y pocos los días que tengo vacaciones, siempre que tengo la oportunidad de salir tengo en mente muchos destinos, sobretodo de sitios a los que no he podido ir y que quisiera conocer, pero siempre termino yendo a Colima pues allá esta la familia de mi mamá, allá están mi hermana, muchas tías y tíos, primos y primas. No soy precisamente navideño y en estos temas debería decir que soy más bien descreído pero quiero mucho a esa familia distante con la que siempre quiero convivir, de modo que son una razón muy fuerte para dejar de conocer otros sitios hasta que tenga mejores oportunidades.

Otra de las razones por las que me gusta ir a Colima es que esta muy cerca de la playa. Hay playas cercanas no solo de Colima sino también de Jalisco y Michoacán. En esta ocasión tuve la oportunidad de conocer una playa que se llama Las Brisas, es una playa de Michoacán en la que casi no hay gente y puede uno pasar un rato muy agradable en un mar que se jacta de poder ser tan tranquilo a pesar de ser mar abierto; además ofrece algunos espectáculos: pelícanos enormes pueden verse pescar y transitar en fila, gaviotas y otras aves les hacen segunda, a lo lejos pueden verse pescadores durante el atardecer, hay unas cavernas en las que vive una colonia de varios miles de cangrejos, erizos y otros seres marinos. Una particularidad del lugar es que cerca de 50 metros mar adentro puede uno caminar sobre las aguas ya que hay unos bancos de arena. La playa además es muy parejita y en algunos sitios parece un espejo.

También pude regresar a un pueblo que conocí hace unos años, se llama La Manzanilla de la Paz, es muy pequeño y una de mis tías tiene una casa ahí; el pueblo esta ya muy arriba en la montaña. La primera vez que fui escuche silbar el viento incansablemente desde que amanecía hasta que anochecía y aunque este añó el frío y el viento no fueron como los de aquella ocasión, el pueblo me ofreció uno de los amaneceres más hermosos que recuerdo haber visto en la vida. Para verlo salí al frío de las 6:30am que a la postre sería la causa de una gripe que todavía me esta matando. Más tarde pude también regresar a una laguna que esta en la orilla del pueblo y a una cascada que esta a unos kilómetros de ahí.

Para llegar a La manzanilla de la paz una de mis tías tuvo la buenísima idea de llevarnos a través de la Ruta ecoturística de la Sierra del Tigre. No vi ningún tigre pero teniendo muchísimos recuerdos de ranchos y cerros de cuando era niño esta fue una buena ocasión para recordar aquello y para volver a estar en el corazón del bosque y de la sierra; en el recorrido pude conocer una laguna muy interesante y fotogénica que luce muy distinta desde todas sus orillas dando la impresión de estar en lagunas distintas con solo caminar unos cuantos metros, también conocí el pueblo Concepción de Buenos Aires. Éste último, como La Manzanilla de la Paz y Mazamitla -todos parte de la ruta ecoturística- son llamados Pueblos Mágicos por sus toques rústicos.

Cuando era niño fui muchísimas veces a la sierra y al mar, a pueblos y a vacaciones pero aún no descubría mi afición por la fotografía. Despúes de haberla descubierto y cultivado, por azares del destino he podido regresar pocas veces y en algunas de estas mi cámara no funcionaba o llevaba solo una réflex tradicional, de modo que era dificil tener una foto en la computadora pero en esta ocasión iba armado hasta los dientes de material para tomar fotos: cámaras, lentes, memorias, pilas, rollos, etc… de modo que en los seis días que duró mi viaje pude tomar un total de 773 fotografías; 554 de ellas las tome con cámara digital y la mayoría son de caracter familiar, el resto fueron tomadas con mis cámaras reflex: paisajes, animales (desde bichos hasta vacas), amaneceres, atardeceres, etc.

Intenté hacer una selección de las 554 fotografías digitales para mostrar aquí un poco de lo que vi, espero además en un futuro poder publicar también parte de las fotografías que tome con las reflex tradicionales, esas fotos me gustan más pero por el momento no tengo un escáner para digitalizarlas, asunto que me recuerda que quiero poner un fotoblog que no he empezado por andar en busca de una plataforma que me convenza para llevarlo a cabo.

Como en ocasiones anteriores, guardo mil anécdotas de estas vacaciones y muchas cosas que agradecer a la familia de allá: la sonrisa de una de mis primas -a quien no perdí la oportunidad de agradecércelas-, la energía de uno de mis primos -el que se prestó para las fotos en la playa y con quien puedo conversar de mucho a pesar de su corta edad-, los chistes de algunos otros primos, el vigor de una tía abuela que a sus 94 años tiene la lucidez para jugarme una broma, la característica carcajada de una de mis tías, las conversaciones filosóficas con uno de mis tíos -el que lanzó los cuetes-, las dagas (travesuras) de otro de mis tíos -quien nunca pierde la oportunidad de reírse a pesar de las vicisitudes que ha pasado en vida-, las atenciones de mi abuela a quien agradezco la eterna mirada que me regala cada que me ve diciéndome que soy su nieto preferido -ayuda mucho que no viva conmigo-… y muchas otras cosas que podría contar pero que guardaré en mi elefantástica memoria y en las 773 fotografías con las que inmortalice esos momentos.

Sin más, dejo aquí imágenes de esos días.

 
Por ahm; 02:08 hrs. ~ 4 huellas

De un año de blog…

Octubre 25th, 2008 | Por las sendas de: Afición, Aniversario, Blog, Flashback

y de la extraña aunque común y corriente ocurrencia de escribir del tema.

Hace cerca de un año leí en un artículo que la era del blog estaba llegando a su fin. Me dio un poco de risa no por el tema en sí mismo sino porque pensé que ahora se llama era a un periodo de tiempo tan corto que las eras prehistóricas parecen ridículamente eternas. Recuerdo que el artículo hacía un análisis aparentemente profesional de tendencias en internet y hacía recuento de otras tantas modas del pasado que llegaron a su fin después de un éxito rotundo, como el ICQ, las salas de chat, el famoso portal de Geocities, etc. Es verdad que nada de aquello murió realmente porque la mayoría de esos servicios todavía existen aunque es muy evidente que muchos usuarios de esos y otros servicios que ha visto nacer la red, han ido migrando hacia otras cosas, creo que hoy es más común ver a alguien perdiendo el tiempo en YouTube que en el chat de StarMedia.

El artículo mencionaba una serie de causas a las que se podía atribuir el fin de la era del blog, una era la curva de vida de las tecnologías, otra el impacto social que tenían, otra era el surgimiento de las redes sociales como Hi5, facebook y MySpace; pero la que más me llamo la atención fue aquella en la que se aseguraba que los que mantenían un blog, elegirían este año en un mudo acuerdo involuntario para dejar de escribir por un creciente desinterés y sobretodo por la cada vez más difícil tarea de satisfacer al cibernauta, aunque también porque se casaron y tuvieron muchos hijos… esto último es ya de mi cosecha y lo de la felicidad para siempre ya no lo digo porque esa es también una moda que con el tiempo ha pasado a ser leyenda y ahora lo más común es que sin saber ni cómo, muchas parejas terminan disparejas y separadas pero ese es otro tema y un asunto que no le deseo a nadie.

Es desafortunado que no haya tenido la previsión de conservar aquel artículo y la fuente pues en estos días mi blog cumplió un año de existir y recordé aquello en uno de esos reflejos con los que la mente nos sorprende porque precisamente fue que leí aquel artículo mientras estaba más bien enfrascado en diseñar lo que hoy se ve aquí y ciertamente me pregunte si mi esfuerzo se desvanecería en las previsiones de aquellos analistas. Pero… vayamos por partes.

Mucho antes de ahmlive me encontré un día usando cuadernos y como mil papelitos sueltos para escribir pensamientos, mis intentos de verso, algunas reflexiones, frases sueltas, etc. Eso fue cuando empecé a divagar con las palabras, hace ya muchos años de eso. Después tuve una computadora y empecé con el editor de textos. Más tarde tuve un celular y empecé a usar también las notas del mismo hasta que todo se volvió una marabunta de documentos inmanejables y vaya que muy perdibles. De mi producción total de sandeces literarias debo conservar apenas un 30% o menos porque el resto se ha perdido… o borrado. Lo que me pesa no es perder tanta paja que he podido escribir, sino un día perder aquello que esta terminado, o aquello que realmente significa algo; ya ha pasado. Aunque de hecho sigo usando papelitos y libretas, ojalá que nunca dejen de existir.

Y estaba con mis atoles de incoherencias literarias cuando Dave un día me hablo de los blogs y me presumió el suyo; es él único blogger que conozco en persona y eso porque nos conocemos desde antes de que los blogs existieran (al menos los nuestros). Al principio no me emocioné mucho pero me inventé dos blogs, uno era Existencias e Ilusiones, el otro era Eventos Aleatorios. La emoción vino cuando quise que se parecieran tanto a mí y a mis gustos que logré que la cuestión de diseño fuera algo que me sacó canas verdes aunque aún después del trabajal que les hice no dejaban de parecerse a los diseños originales de Blogger, por no decir que eran idénticos. Por entonces me inventé una regla, a Existencias e Ilusiones iba a parar todo lo que fuera verso o intento literario de esos que suelo hacer, a Eventos Aleatorios iba a parar todo lo que se me ocurría investigar, cuestiones de la vida diaria, chistes, ocurrencias y toda una masa extraña de lo que soy yo… hasta que un día los abandoné principalmente porque ninguno de los dos fue nunca popular, por cerca de dos años rara vez encontré un comentario y llegó el momento en el que no encontré el sentido de postear, fuera diario o una vez al mes; además me llego una etapa de improductividad literaria. Al principio tener un blog impopular no fue un gran problema porque todo aquel que escribe quizás pueda decir que escribe porque lo necesita, porque es divertido, porque lo siente, porque es un mal necesario, porque el vecino tiene un blog y uno no se va a quedar atrás; también habrá quien diga que escribe para sí mismo y que los demás que digan misa, yo lo decía. Y sí, escribo mucho para mí pero lo cierto es que escribir para uno es una cosa y ser leído por otros es otra (necesaria)… y es que leerse y contentarse solo leyéndose uno mismo es una forma de mentir (creo), de sufrir o de disfrutar demasiado solitariamente, aunque aparte de lo que uno escribe en un blog esta aquello que se escribe y entrega en mano u oído a alguien más, pero ese es un tema distinto.

Yo pensaba que el blog me iba a evitar usar los románicos papelitos, la libreta y las notas del celular, pero al final ha sido más bien un pretexto que me gusta usar para que me lean, porque sí, me gusta abrir el correo y saber que me leyeron. Debe ser también porque muchas veces lo que escribo no lo leen mis conocidos y no comparto con ellos este sitio; el 99% de ellos no saben ni siquiera que escribo aunque esa es una cuestión que podría resolverse como cualquier otro complejo y solo me pregunto cuantos blogueros dan a leer lo que escriben al primero que pasa, ¿Cuantos se ensalzan en sus trabajos recitando cada verso o cada ocurrencia escrita?; mi abuelo ha escrito décimas y sonetos toda su vida y ni mi abuela lo ha leído, sólo ahora que la edad lo esta mermando eventualmente nos recita algunas de esas cosas… es sorprendentemente bueno aunque a veces no me gustan mucho sus temas, muchas veces del estilo del Himno Nacional -no es que yo sea un paria pero no es un tema que me atraiga- y a pesar de saber que no viene al caso, se expresamente que un día me heredará todo texto y letra habida de su puño y sé que intentaré publicar algo suyo meramente como un homenaje a una de las personas que más admiro en este mundo. Solo espero que no sea dentro de poco… pero regresando al tema creo que uno comparte más o menos las cosas del blog en la vida real dependiendo también del corte y tema de cada uno.

ahmlive es un blog muy personal. Recuerdo que al principio anduve por muchos blogs para ver porque o para que los usaba la gente y supe que hay muchos que los usan a manera de diarios, por lo que supongo que en cierta forma un diario en un blog obliga a redefinir el concepto de un diario. Suena un poco extraño pero lo digo así porque siempre supuse que un diario era algo privado, la gente que llegue conocer que llevaba su diario personal normalmente era muy celosa de el y ay de aquel que osara ponerle las manos encima… hacer un diario en un blog podría aparentar ser lo contrario, sin embargo, ¿que tan privado es lo privado aquí? Quizá el aspecto de privacidad en un blog solo este en el límite de aquellos a quienes damos el link, además de todos aquellos que llegan sin saber de quien es el sitio y por supuesto, sin conocer al blogger.

Entonces un blog, debería decirse, es mejor que un diario, porque finalmente se podría contar con una tercera opinión de un desconocido, que en determinadas circunstancias pueda evitar un suicidio… o hacer cualquier otra tontería. ¿Porque para algunos hablar para desconocidos es mas fácil que hablar con alguien conocido?, claro, eso solo aplica cuando uno no esta viendo a la cara al otro, porque dudo que cualquiera pueda entrar a un vagón del metro y al primero que se nos pare enfrente contarle las penas de cada día.

Esta tecnología hace cada vez mas impersonal lo personal y bueno, no me sorprendería saber que ese es el destino del ser humano… me la paso todos los días trabajando frente a la PC y a veces me imagino que tengo mas facilidad para “hablar” con mi computadora que con la gente… si no tuviese este extraño carácter y esta extraña afición a leer y escribir, todo sería mas sencillo… dicen por ahí que la culpa de todo la tiene la televisión.

Pero bueno, hoy sé que publicar un libro es algo que talvez nunca vaya a hacer por las razones que ustedes imaginen, quizás porque soy muy malo, quizás porque puedo ser más sentimental de lo que muchos quisieran y en estos tiempos eso ya no es negocio, quizás porque lo que escribo no tiene la integridad o el interés suficiente como para llenar 50 páginas, quizás porque no tengo estilo, quizás porque a veces lo que escribo es solo una anécdota o un recuerdo, o una fotografía, o quizás porque talvez no sea una de mis misiones en la vida. Solo sé que escribo porque me gusta y porque necesito hacerlo, porque la forma o idioma en el que hablo aquí es el único con el que puedo decir algunas cosas aunque a estas alturas todavía me es difícil medir la importancia y objetivo de andar por la blogósfera.

Es así pues y a grandes rasgos el génesis de este espacio y algunas de mis apreciaciones de este mundo bloguero y es que yo no lo se de cierto pero a pesar de que en los últimos días por motivos de exagerado trabajo me he desentendido un poco de todo esto, hoy que vine me sorprendí revisando las estadísticas de las visitas que recibo notando que en cierta forma este blog esta más vivo que al principio. No es presunción pero mis visitas por lo menos se han duplicado en estos últimos meses. Esto es hasta cierto punto satisfactorio aunque no deja de ser a veces un poco frustrante porque se que muchos llegan por casualidad o equivocación y abandonan el sitio ipso-facto, pero también se que hay muchos que permanecen mas de cinco minutos… aunque sin dejar comentarios. Más triste.

Yo no sé cuanto vaya a durar este blog pero apenas acabo de renovar el hosting justificándome con el número de visitantes. Esperaría que esto se volviera una masa de posts que en 10 años pueda seguir leyendo medio mundo incluyéndome a mi mismo y aún cuando internet se haya vuelto una tecnología que integre olores y sensaciones. Para entonces me gusta pensar que se llamará algo así como SensaNet y sujétense porque al principio seguramente será algo muy caro… y algo hediondo en lo que se logra perfeccionar. Para entonces prometo que en el diseño incluiré el aroma del mar y la sensación de la brisa, no vaya usted a pensar que pensaba agregar olor y sensación de pie de atleta. Y si cada post pudiera traer su propio olor y grupo de sensaciones sería sensacional, jeje.

De cualquier manera quiero de alguna forma agradecer especialmente a Dave por inducirme a esto, a Zereth, Flora y Fernanda por seguirme la pista mientras pueden, a Greta por ser la primera en animarse a comentar aunque no se si me siga todavía. A tod@s les sigo la pista y aunque por causas de fuerza mayor la frecuencia con que algun@s postean es algo inalcanzable para mí, procuro siempre dejarles un mensaje en cuanto les leo. También agradezco al resto en general por andar por aquí de vez en cuando y les insto a que dejen de ser ya tan anónim@s y me regalen alguna frase o señal de su existencia.

Usted, mi cuasiausente lector, ¿tiene un blog?, ¿desde hace cuanto tiempo?, ¿Qué lo indujo a crearlo?, ¿Qué es lo que lo mantiene actualizándolo?, ¿Tiene previsto abandonarlo o seguir con el indefinidamente?, ¿Es muy importante para usted?, ¿Porqué?

Por ahm; 10:28 hrs. ~ 7 huellas

De mis incursiones deportivas*…

Agosto 06th, 2008 | Por las sendas de: Anécdotas, Blogsecuencia, Deporte, Flashback

En la primer entrega de mis incursiones deportivas hable del escuinclito imberbe que descubrió asombrado sus capacidades como defensa central de fútbol alcanzando la gloria en un pequeño torneo escolar, ganando con los olvidados Demonios Negros el trofeo que para ese momento, superaba en su mente a cualquier éxito de cualquier equipo en un torneo de la Eurocopa o en el mismísimo mundial. También hable de como súbitamente nuestro personaje cayo de la nube en que andaba al participar en un torneo con un equipo de uniforme cuya elegancia era inversamente proporcional a sus capacidades futbolísticas, el Asturias. Ya en puerta de la nueva justa olímpica, entérese en esta segunda entrega de como descubrí que balones no solo hay en el fútbol.

 

Capítulo Segundo
Que cuenta del desarrollo de habilidades suicidas en durísimas canchas de Voleibol….

Haber sucumbido junto a otros 10 chamacos en las canchas del fútbol y bajo el nombre de un equipo bautizado por un personaje cuyo nombre y razón ha ocultado el velo del tiempo, todo después de descubrir la eufórica gloria con los Demonios Negros, supuso una depresión o frustración deportiva que a la razón de mi entonces tempranísima juventud, o más aún, todavía niñez, era injusta e imperdonable. ¿Como podía ver ahora al Hugo Sánchez y sus Pichichis tan tranquilamente sin recordar la derrota?.

Sucedió que el ciclo escolar terminaba y dado que el tiempo se desvanece lentamente a tan tempranas edades, unas vacaciones podían parecer una eternidad, sobretodo cuando entre listas de útiles y uniformes nuevos nacía cierta desesperación por regresar a los patios de la escuela, patios a los que la mente, aún desprovista de una medición realista de tantas cosas, insistía en definir como inmensos no solo en espacios, sino también en posibilidades de incontables diversiones y sucesos abrigados por el caos de los venideros recreos.

El regreso a esos patios supuso nuevos partidos de fútbol en los recreos pero nunca más la idea o la oportunidad de formar parte de las filas de otro equipo y me ví como espectador del entusiasmo en torno al torneo que se organizaba para dentro de unos meses. En su lugar, me ví súbita y extrañamente maravillado por un nuevo profesor de Educación Física rebosante de entusiasmo y de ideas que quería compartir con sus enclenques pupilos, así que sus clases fueron el portal para acercarme mucho a otros deportes, incluso aquel que me parecía de lo más extraño y que consistía en golpear una pera de box atada con una cuerda a un poste al que había que enrollarla y jugado entre dos competidores: mientras uno trataba de enrollarla en un sentido, otro lo intentaba en contrasentido, ganando aquel que lograra enrollarla en el sentido que le correspondía. Eso implicaba a veces una cara roja y un ardor de cachetada si la pera le encontraba a uno el rostro en su camino.

Había mucha preparación física, muchos castigos rodeando el patio en cuclillas si Menganito no traía el uniforme o si Zutanito no traía su balón, pero a su vez fueron saliendo de la chistera del profesor -un costal de yute de dimensiones indecibles- una serie de formas esféricas o semiesféricas que no tenían que ver con el fútbol: pelotas de béisbol, de tenis, de esponja, balones de fútbol americano, de básquetbol y de Voleibol. Y fue entonces que las marcas Voit y AMF se me quedaron grabadas porque el balón y la red de Voleibol me conquistaron.

Tuve mi balón de voleibol casi de manera inmediata y aún sin saber que era un Set o un punto porque a saber, el entusiasmo se contagio en mi madre que por entonces me entero de mil anécdotas de cuando jugó contra equipos universitarios de casi todo el país, en donde me contó que conoció jugadoras que se reventaban las yemas de los dedos golpeando al balón con todas las fuerzas que los corajes de la vida pueden dar. Ahora su hijo se adentraba en esos parajes en los que sabría que Rusia -Desde la extinta Unión Soviética- Cuba, Brasil y China han dejado paja de otros equipos.

Me vi en las canchas de voleibol haciendo pases y queriendo saltar para ofender a mi adversario e incrementar los puntos de mi equipo, dándome cuenta de que lo mío lo mío no era saltar por encima de la red para anotar y por el contrario, con sorpresa me enteré de forma un tanto casual que nuevamente en la cuestión defensiva estaba mi porvenir y mi fama: mi primer salvada espectacular del marcador consistió en aventarme inconscientemente en un impulso de esa pasión que solo los deportes dejan ver, mis piernitas me hicieron volar un metro y el balón regreso a la cancha, asunto que me dejo ciertamente confuso aunque más en el partido con la ovación de algunos y con la mirada perpleja del compañero Ugarte que no se privó de calificarme de loco y suicida, asunto para el que inicialmente no encontré una respuesta.

Vinieron más partidos y con ellos se acrecentó mi afición a las salvadas con las que no pocas veces, conforme el tiempo pasó, varios tuvieron motivo para reiterar mi locura con esos supuestos intentos de suicidio, gritos a los que respondí febrilmente como un integrante de Al Qaeda dispuesto a inmolarse por la causa del marcador, cuya baja en los números del equipo contrario llegue a sentir como mi responsabilidad. Actualmente me pregunto como es que mis rodillas no son mas imperfectas y como nunca me sucedió ni un raspón que requiriera mas que un simple lavado de agua con jabón.

Desafortunadamente mi incursión en el Voleibol llegó a su fin de una manera muy pronta e imprevista y no hubo oportunidad de por lo menos pensar en organizar un torneo ya que pocos éramos los aficionados y por otro lado, el entonces nuevo profesor dejo de ser nuevo y se convirtió en historia llevándose su entusiasmo y su diversidad de enseñanzas y balones a otra escuela para compartir todo aquello con otros estudiantes más afortunados… en su lugar llegó otro profesor que apenas si podía mover las  piernas y no por su avanzada edad o porque se hubiera lesionado en un partido profesional, sino por su poca y contradictoria disposición a las actividades físicas, razón por la que nos encerraba en el salón para estudiar libritos de reglamentos deportivos que hablaban solo de eso, reglas deportivas y métodos para organizar torneos en Round Robin o por eliminatorias mientras yo, en mi butaca, esperaba que cuanto antes la chicharra sonara para que la clase terminara y saliera yo de aquel oscurantismo.

Pocas veces he vuelto a jugar voleibol desde entonces y solo ha sido en ocasiones en las que mi madre y su familia organizan un juego un día de asueto pero se que ahora me andaría con muchos rodeos para aventarme y hacer una salvada como entonces.

Continuará…

Por ahm; 23:49 hrs. ~ 3 huellas

De mis incursiones deportivas…

Mayo 11th, 2008 | Por las sendas de: Anécdotas, Blogsecuencia, Deporte, Flashback

Es verdad que muchos como yo prefieren el basquetbol y otros habrá que gusten más del beisbol o cualquier otro deporte pero basta ver la televisión y sin ir muy lejos, las características cascaritas en los patios de las escuelas, las unidades y edificios habitacionales, los deportivos, la misma calle y el numero de ligas locales de fútbol para darse cuenta de que en México, éste deporte es el que acapara la pasión llegando a los umbrales del fanatismo. Pero no vengo ni a decir improperios en contra, ni a festejar el fanatismo. Resulta que este post lo empecé a escribir como un comentario en el blog de Zereth y rápidamente me ví en las fronteras de la nostalgia recordarndo algunas de mis experiencias deportivas.

 

Capítulo Primero
Que cuenta del épico debut y despedida del autor de este blog en los campos de fútbol…

Cuando era muy chamaco, como buen mexicano, no podía ignorar el fútbol, muchos recreos y tardes pasé pateando pelotas y balones a diestra y siniestra, aunque confieso que realmente no era muy bueno, creo que más bien era malo, o en todo caso, lo fui por un tiempo. Si, lo fui hasta que descubrí que yo no podía ser Hugo Sánchez. Pero supe que podía ser un personaje futbolístico como el Emperador Claudio, o un buen portero como Jorge Campos. Porque como muchas o casi todas las disciplinas, los deportes también tienen sus especialidades y como quien dice, lo mío lo mío, era la defensa. Eso lo supe cuando estaba empezando sexto de primaria y vino acompañado de un segundo descubrimiento, podía ejecutar un tiro que a los mismísimos David Beckham y Zinedine Zidane matarían de envidia. He estado pensando los últimos minutos y no se como podía divisar la portería entre 600 chamacos a la hora del recreo, ni tampoco como podía atinarle precisamente al ángulo una y otra vez. Qué elegancia de tiro además: suave como el vuelo de una garza y certero como un halcón marino.

Estaba yo con la emoción encima de tan descomunales habilidades cuando me enteré que la escuela a la que recien me acababa de mudar, organizaba año con año un torneo de fútbol hecho y derecho, era algo impresionante pues en el patio hasta había porterías de verdad, no eran solo los dos frutsis o suéters acomodados para imaginarse una portería, no, eso eran las ligas mayores.

Fuera de las canchas jugaba con algunos vecinos del edificio donde vivo y golpeábamos puertas, paredes y ventanas por lo que constantemente algunos vecinos nos regañaban y la muchacha del departamento 9 con todo y su lindura nos aborrecía. Pero nosotros no teníamos mucha culpa, simplemente es que necesitábamos consumir todas las energías que quien sabe de donde salen a esas edades y en estos tiempos, al recordar los regaños, pienso que talvez los papás deberían en general promover el deporte con los hijos y llevarlos a inscribir a equipos de lo que prefieran para que gasten sus energías en otro sitio como un deportivo, donde pueda jugarse mas agusto, con mayor provecho en la práctica, con porra en las gradas y ante los reflejos de flamantes trofeos de plástico pintado de vinci dorada, el entusiasmo es lo que cuenta.

Se organizaba pues el torneo y los que mejor jugaban empezaban a hacer las selecciones; algunos otros como yo, con formas de juego menos espectaculares, parecíamos estar a la expectativa de ver si fulanito o menganito nos seleccionaba. Y recibí la impresionante noticia de que Víctor Freyre, alto y potente jugador, ídolo de la multitud escolar pues ya hasta jugaba en la cantera del Cruz Azul, me seleccionó como su defensa central, estaba también David Navarro (alias el Chino) con sus gambetas, un crack que me hacía morder el polvo casi siempre y Noel, un notable portero. Pasaba pues a ser parte del equipo títular de los míticos Demonios Negros, a la postre campeones indiscutibles del torneo con una legendaria estadística de muchos juegos ganados, cero empatados y cero perdidos, no se cuantos goles a favor y uno en contra. Muchos balonazos fueron a parar en mis flacas piernas y creo que hasta en la cara, el short blanco acababa de otro color a fuerza de barrerme incluso innecesariamente, pero lo ví como un gaje del oficio, ese cero en el marcador del equipo contrario era mi responsabilidad, de haberme encontrado un buscatalentos de la fifa, seguro no sería Rafa Márquez el que tuviera hoy tanta fama, sería el del otrora dorsal 9 en rojo de aquellos endemoniados escuincles. Mmmm. Bueno, quizás no tanto, pero permítanme emocionarme un poco hoy.

Curiosamente la escena que tengo más clara de todo ese torneo, aparte de la presentación de los equipos, es la del inicio del último partido. El balón le pertenecía a los temibles Demonios Negros y estaba a la espera del silbatazo inicial, mientras tanto, su defensa central brincaba inexplicablemente en el sitio en el que estaba y con una euforia más bien esquizoide veía a sus rivales… tan absorto estaba en su ritual de intimidación cavernícola que ni se enteró del silbatazo inicial y de que le mandaban en la primer jugada un pase, sólo se dio cuenta hasta que cayó parado sobre el mismísimo balón yéndose de nalgas hasta el piso, haciendo reír estrepitosamente al público. Pero la fiesta futbolística de aquella final debía seguir, se levantó y andó, detuvo las jugadas necesarias y al terminar el juego, recibió su trofeo, se convirtió en una leyenda local de la que solo el se acuerda y en la que solo el cree en estos tiempos.

Al año siguiente armar nuevamente ese equipo era imposible pues ya no estabamos todos en la misma escuela, pero me enrole en un equipo con otros que quien sabe de donde salieron y emergió el elegante Asturias, con casaca de vivos blancos sobre trama roja, short blanco en vivos rojos y calcetas blancas. Mmmm… algo así como una versión demo del Manchester United. Pero vaya Manchester que le toco al Asturias, todos los demás equipos, United, le dieron hasta por debajo de la lengua y creo que sino fue el equipo del fondo de la tabla, sí fue uno de los primeros en ser eliminados. No cabía duda de que el esplendor del defensa central de aquellos Demonios Negros había sido tan fuerte que no podría brillar mas de una vez.

Continuación…

Por ahm; 00:58 hrs. ~ 2 huellas

De mi acuario casero

Enero 11th, 2008 | Por las sendas de: Animales, Fotografía

Les cuento que me gusta el asunto de los acuarios y las peceras, así que en casa tengo unos cuantos peces. Cada cierto tiempo el agua de las peceras debe ser cambiada, el tiempo depende de varios factores, pero yo por lo general hago cambios de agua parciales una vez al mes aproximadamente, aparte, dos filtros, uno de cascada y otro de plataforma funcionan contínuamente para mantener el agua limpia.

A pesar de los filtros, de los cambios parciales de agua y de otras ayuditas como las plantas naturales, llega un momento en que es mejor cambiar toda el agua y lavar la pecera. La última vez que la lave fue creo en septiembre, en los meses siguientes pasaron varias cosas muy rápido así que no tuve oportunidad de cambiarles el agua como era debido y los pobres ya vivían en una pecera muy chilanga y poluta. ¿Para que les voy a mentir?. Pobres peces.

Bueno, dejo unas pocas fotos de la pecera tal y como quedó en esta ocasión, me frustra un poco porque en ocasiones anteriores se ha visto mas bonita, pero de por sí esta vez me costo trabajo conseguir plantas naturales, a los peces les gusta restregarse en ellas y morderlas también a veces, aunque no tengan dientes, jeje.

Los pececitos blancos y los naranjas se llaman Mollies, siempre andan correteándose entre sí; hay uno muy pegueño, que apenas si se nota, ése es un Guppy; el naranja a rayas negras es un “Bota Payaso” y le gusta mucho estar escondido en su templo griego, a lo mejor es un pez filósofo y desde ahí honra las memorias de Aritsóteles, Platón y todos sus demás amigos; el que parece un tiburón de plata, efectivamente es un tiburón, es un Tiburón Bala, puede nadar muy rápido y en dos o tres ocasiones se ha salido de la pecera, puede dar unos brincos fuera del agua de mas de 30 centímetros; de todos, estos dos últimos son los que mas me gustan.

Los peces no se pueden estar quietos, así que cuesta trabajo tomarles fotos, pero bueno, se darán una idea; originalmente pensaba poner un video pero el convertidor que bajé de internet no funciona. Luego les cuento más cosas de mi afición por los acuarios.

Por ahm; 00:58 hrs. ~ 3 huellas

Afición

Noviembre 03rd, 2007 | Por las sendas de: Flashback, Fotografía, Personal

La fotografía es algo que siempre me ha gustado…

Praktika MTL3A mi padre tambien le gusta, así que desde siempre ha habido una cámara reflex en casa, aunque durante la última década o un poco mas ha estado totalmente inactiva, porque en palabras de mi padre, la fotografía es una afición muy cara, situación por la que decidió abandonarla y por lo tanto, dejar, como dije ya, inactiva la cámara.
Recuerdo que desde muy pequeño iba al librero, que esta repleto de enciclopedias que datan de las décadas de los 70’s y 80’s y los consultaba para hacer las tareas o simplemente para leer sobre algún tema de interés, a veces solo las abría para leer palabras al azar… pero eventualmente, solo iba y abría un compartimento que esta lleno de curiosidades, solo lo abría para sacar la cámara y mirar lo que estaba frente a mi a través del visor de apenas unos centimetros de amplitud, así fue durante muchos años.

Hace unos tres años, abrí el compartimento y saque la cámara para expropiarla definitivamente, porque el único uso que tenía era la del ocioso tiempo y porque creí que era buena idea investigar si puedo hacer algo bueno con ella, así que la cámara ha salido de su prolongado letargo porque decidí convertirme en un entusiasta aficionado a la fotografía, sin ningún interés en particular mas alla del de tomar fotos.

Comenté el suceso con mis amigos y al menos uno de ellos también creyó que era buena idea la de expropiar cámaras o al menos ponerles pila y rollo a la que realmente era suya; hoy es común que andemos de vagos con cámara en mano; hemos visitado parques, calles y lugares, obedeciendo a nuestra manía de caminar sin rumbo platicando sobre esto y aquello, notando los detalles que nos depara el paisaje, como por ejemplo las aldabas de las puertas, las adillas de un jardín que se acercan a a uno reclamando un cacahuate, los gatos que se meten entre las plantas o las grietas y los juegos de luz que hay en un árbol que fue talado y cuyos restos son ya solamente las raíces secas, quizás un pájaro muerto… en fin, lo que al momento parezca digno de interés, reflexión o juego.

Por ahm; 00:02 hrs. ~ No hay huellas