Cuántas

Abril 29th, 2010 | Por las sendas de: Personal, Versos

Hoy empecé a preguntármelo, por mí,
por quien a veces imagino que fui
sin solo sospecharlo, solo siendo,
por quien ahora siento que más no soy
con tan solo pensarlo sin dudar.

Hoy empecé a preguntármelo, por tí,
por quien a veces recuerdo que fuiste
sin solo sospecharlo, solo siendo,
por quien ahora entiendo nunca fuiste
por la sola elección de no quererlo.

Cuántas cosas no pasaron, cuántas sí,
cuántas olas sin navío surcaste,
cuántas llamas ilusas arriesgaste,
cuántas ramas intactas conservaste,
cuántas voces silentes mantuviste.

Hoy empecé a preguntármelo, ¿cuántas?,
¿con cuántas dudas se agota un corazón?,
¿con cuántas dudas podré sobrevivir?,
¿cuántas dudas ya no tienen solución?,
¿cuántas llevan tu nombre como causa?.

 

Por ahm; 01:24 hrs. ~ No hay huellas

La condena

Julio 05th, 2008 | Por las sendas de: Experimento, Personal, Versos

Cárcel es la certidumbre
y mi domicilio fijo
cuando en el tema es costumbre
que se ignore lo que elijo
ya que solo entre la lumbre
de una pira de humo y mijo,
se deja siempre mi nombre
sin justa razón ni cobijo
a que se consuma el hombre
con lo que se hizo y se dijo.

He tratado de escapar
por la noche en el expreso
y de día sin respirar
por un canal del exceso,
o también al destilar
aquello que puedo en verso.
No lo he podido lograr
ni he estado cerca de eso…
una vez pude apelar
revisión de mi proceso.

Superé largo trámite
solicitando una audiencia
y antes haciendo desquite
preparando mi ponencia,
diciéndome: quien quite
y la juez en concordancia
con la ley -que lo permite-
me perdone la existencia:
regresóme a mi escondite
“por mi bien y en mi defensa”.

Le pregunté causa y cargo
de la perpetua cadena
y causa legal sin embargo
nunca escuché en su condena,
se que fui discriminado
por un “delito” sin pena
y así en estupor amargo
y en la celda que me almacena,
soy hoy carne y soy letargo,
el despojo de esa escena…

Es hermética y bestial
esta caliente prisión
y nunca cede el metal
de su firme construcción,
por ser condena mortal
no me otorga concesión
y me abandona al final
a la errante procesión
cuya tortura real
es cargar la frustración.

Por ahm; 02:22 hrs. ~ 2 huellas