El Ermitaño

Septiembre 17th, 2008 | Por las sendas de: Personal, Versos

Vive solo en su guarida,
sin voz ni presencia
que someta el ruido
de su anónima existencia,
que aunque incierta,
está sin números
ni etiquetas
y sin más constancia del tiempo
que aquella que retumba
en sus memorias.

En la trinchera perfecta
permanece
y elucubra con mirada humeda…
pernocta cavilante
en la aridez de la ausencia
que lo encierra.

 

Por ahm; 23:55 hrs. ~ 4 huellas