De la donación de órganos…
y de una casi conspiración contra los donadores post-mortem.
El hecho de que desde hace algunos años me ronda por la cabeza la idea y plena convicción de ser donador voluntario de órganos cuando el destino me alcance hasta ahora había sido un misterio para usted, mi cuasiausente lector, pero para esto, tristemente me encontre con algunas situaciones que me dejaron saber que la donación de órganos, al menos en México, no es solo un tema de poco arraigo en la conciencia social sino también un asunto del que muchos ignoramos los cómos. Esta ignorancia es en parte consecuencia de la irresponsabilidad y desinterés del personal -autoridades y trabajadores- de las instituciones en las que el pueblo confía su salud. Explicaré esto con detenimiento en la simple crónica de como sucedieron las cosas antes de que pudiese ser yo un donador de órganos hecho y derecho, así, registrado y casi con todo y holograma de autenticidad.
Existen varias razones por las que puedo decir que pensé en ser donador, la primera es que la ciencia es algo que me atrae y en la que me gustaría contribuir, de modo que pensé inicialmente donar todo órgano disponible en mi a una institución educativa o de investigación… tómelo como la alternativa de alguien que sabe que no tiene otra forma (al menos directa) de promover o apoyar un proyecto de investigación, imagínese cuanto bicho y bacteria podría ser cultivada entre mis órganos para ser investigadas. En segundo lugar, no comulgo con la idea de sepultar o convertir en polvitos mágicos -en el caso de la cremación- un montón de carne y huesos que sirvan después de tónico a la memoria; no, si uno muere o sobrevive en la memoria ajena no es en forma de composta o polvo, antes bien sí en una serie de sucesos más o menos trascendentales en las existencias de quienes uno desearía… e incluso en las existencias de quienes uno ni se entera, por ésta razón pienso que esta de más dejar reliquias que sigan ocupando espacio. En tercer lugar, puede ser una oportunidad de vida para quien en el pasillo de la muerte encuentre el modo de construir algo nuevo, trátese incluso del peor de los delincuentes… y es que es por algunos visto que la peor de las escorias se vuelve un personaje de bien cuando ya entregando unas monedas a Caronte, éste decide regresarlo a la vida. Tóme esto último como un gesto inocente de mi parte o como una esperanza necia. La cuarta razón y quizás extrañamente la de mucho mayor peso es la practicidad y la consideración para con quienes van atrás de uno porque sí, uno termina de vivir y se tiende muy cómodo en el lecho de muerte para que lo lleven cargando hasta la tumba, pero además del pequeño detalle de llevar un cuerpo a donde le toque, hay una serie de cuestiones logísticas, económicas y legales que siendo de por sí pesadas las despedidas, el hecho de pagar y encargarse de todo no es algo que emocione a quien sea que se encargue del asunto. Y tiene usted razón cuando piensa que existe la posiblidad de dejar todo arreglado, pagado y apartado antes de que se requiera, puede uno ser muy previsor dentro de las propias posibilidades económicas, pero respóndase con sinceridad si no sería mejor pagar algo de más utilidad que una serie de servicios que usted ni va a “vivir”.
Con todo esto pues, por ayudar a un familiar tuve que donar sangre hace unas semanas y aproveche el viaje para en un módulo de información del Seguro Social preguntar qué debía hacer para donar órganos. La señorita que atendía se estaba maquillando y vaya que era muy bonita y atractiva, no me sorprendería que hubiese pensado que yo le preguntaba eso como mera estrategia de conquista con la intención de hacerle decirse a sí misma “pero que hombre más bondadoso tengo ante mis ojos”… pero ese no es el tema y en cualquier caso, fuese cual fuera su pensamiento, sólo atinó a decirme que no sabría responderme y que esa información me la podrían dar en la oficina de servicio social, al tiempo que mientras sostenía el rímel en la mano derecha con los dedos medio, índice y pulgar, me señalaba con el meñique el camino para llegar a tal lugar en donde minutos mas tarde, me encontré con unas señoras que estaban muy amenas saboreándose un tamal con su respectivo atole; era muy de mañana y los fríos no eran para ignorarse por lo que no me ofendieron ni sus tamales ni su atole a no ser porque yo traía ya medio litro menos de sangre y un hambre de los mil demonios. Entonces una de las señoras respondió a mi pregunta diciendo que no tenía la información que yo requería, pero pudo decirme entre bocado y bocado que tenía idea de que iba a tener que llenar unos formularios y hacer que toda mi familia firmáse documentos, recomendándome al final que lo mejor sería que me presentara para pedir informes en una segunda oficina de servicio social ubicada en otro edificio del centro médico. Con cierta prisa me dirigí a la oficina que amablemente me indicó, en donde otra señora aguardaba no se que señal divina pues después de preguntarle sobre el tema me solicito le permitiera unos minutos. Salió de su cubículo y me dejó esperando hasta que al pasar cerca de 40 minutos pensé que sería mejor idea regresar en otra ocasión pues tenía que irme a trabajar, quizás también había ido por su respectivo atole.
Después de unas semanas regresé al hospital porque el familiar al que le doné la sangre fue intervenido y me quede a cuidarle una noche y un día enteros, tiempo que pude aprovechar para intentar indagar detectivescamente el secreto para entrar a la “órden masónica de los donadores del cuerpo imperpetuo”. Empecé por interrogar a los enfermeros y enfermeras de la sala, luego a los del piso, luego a algunos médicos y la conclusión de todos era mejor preguntar en la oficina de servicio social del piso. Oficina a la que después llegué para ver cómo la encargada en turno hacía una llamada para repetirle mi pregunta a alguien más. Al colgar, lo que supo decirme es que “antes se sacaban unas credenciales”… y eso fue todo. Vaya.
Después de aquello, no sé que desesperaciones cibernéticas me hicieron ir a Yahoo Answers en busca de una respuesta o recomendación y ahí un ente virtual me hizo saber del Cenatra (Centro Nacional de trasplantes). Decidí entonces googlear y accedí sin mayor preámbulo al sitio de tal organismo en busca del link que disipara todas mis dudas y lo encontré en una frase que reza “¿Como puedo ser donador?” que me dirigió a la página con la información pertinente… o al menos a la página que debería tener la información pertinente pues lo único que pude leer fue la frase “En construcción”: Mensaje de sitio en construcción. Regrese a google y encontré la página de la Fundación Nacional de Trasplantes A.C. donde encontre un link que decía “¿Quieres ser donador?” y afirmativamente hice click en él para saber teje y maneje de estos asuntos, pero mire usted lo que encontré: Respuesta a la pregunta ¿Quieres ser donador?. Si usted se tomó la molestia de seguir el link quizás este un poco confundido, pero entérese de que esta usted en el lugar correcto, simplemente es que donde se supone debería estar la información, precisamente el contenido es “ninguno”.
Con todo esto aún regrese al sitio del Cenatra donde obtuve un número de teléfono para llamar y solicitar informes, pero de mis 10 intentos de llamada, solo la contestadora me atendió con un mensaje que informaba que el buzón de voz estaba saturado y que intentara llamar más tarde y fue solo hasta que entre al Mapa de Sitio del Cenatra cuando encontre perdido el link para el registro de donantes: Registro de Donantes. Lo llene y obtuve mi número de folio de donador oficial: 12,690. Ahora solo me resta ir por mi Documento Oficial de Donador, que cabe mencionar, es declarado como irrevocable en la información que se puede leer en el sitio. Ahora sólo me pregunto si de verdad solo hay 12,690 donadores en una población de más de cien millones de habitantes.
Probablemente se este diciendo a usted mismo que después de todo no hay conspiración alguna en estas cuestiones, pero lo que es totalmente cierto es que la cultura de la donación de órganos no esta desde ningún punto de vista siendo promovida aún cuando es para muchos la única esperanza de vida. Podría además pensarse que fui muy tonto al solicitar información en ventanillas, entre personal médico y en un sitio tan falto de seriedad como Yahoo Answers -aunque no por eso a veces divertido y sin contar excepciones- cuando con un par de teclazos en Internet podía haber obtenido la información a la primera, pero la verdad es otra: muchos no tienen acceso a internet y aún cuando todos pudieran googlear felizmente, éste tipo de información debería estar disponible de primera mano en cualquier supuesto centro de información. Por otro lado, todos deberíamos saber de la existencia del Cenatra y tener presentes los cómos, porqués e importancias de este asunto.
Por mi experiencia pude ver que afortunadamente los trámites pueden ser de lo más sencillos, pero de poco sirve tener algo que funciona cuando nadie sabe o puede informar como funciona sin contar que como sociedad estamos muy verdes, faltándonos mucho para entender que cosas tan aparentemente simples como esta pueden lograr algunas diferencias.
Pero dígame, ¿Es usted donador o ha tenido la necesidad de donar en vida?, ¿usted o alguno de sus conocidos recibió órganos por donación o actualmente esta en lista de espera para recepción de uno?, ¿Ha pensado alguna vez en registrarse como donante post-mortem?, ¿porqué?, ¿Qué piensa de la donación de órganos?, si usted no vive en México: ¿En su país se promueve la donación voluntaria de órganos?.
Por último, si esta interesado en estos mensesteres y no ha hecho el trámite, no dude más y llene de una buena vez el formulario que mas le convenga:
- Obtenga ya su tarjeta de donador Voluntario (Imprima en su casa la tarjeta de donador)
- Registro de Donantes (Pase a las oficinas del Cenatra por el documento oficial e irrevocable)
Del tren suburbano…
en un post microdocumental con imágenes, audio y video.
Estimado lector, si no ha podido conocer y estrenar el Tren Suburbano de la Ciudad de México, hágalo virtualmente en este post y olvídese por un momento de la polémica concesión de su construcción y operación, así como de la demora en las mismas y la calidad que en el futuro posiblemente se juzgue de mala, pero todos estos son temas que no trataré en este post y muy posiblemente en ninguno que escriba mas adelante, solo siéntese y regálese unos minutos observando. Si, sólo aqui en www.ahmlive.com.mx. (ja!)
En días pasados pensé en usted y supuse que le agradaría conocer la última magna obra del transporte capitalino. ¿No usa usted el metro o cualquier otra variante del transporte de masas?, no importa, vea esto como el acto y efecto de conocer aquí lo que estrena la plebe y los afectos al transporte público, que sobra decir, los hay por razones como la conservación del ambiente, la actitud anticapitalista, el gusto por la lectura o la aversión al volante y el caótico tránsito del bloque de concreto que es esta ciudad, sin contar otras tantas que omito para no desviarme más del tema ni causar debates.
Como en cualquier muestra tecnológica o museográfica, permítase leer la guía del visitante.
Sala 1: Galería Fotográfica.
Fotografías del Tren Suburbano ordenadas de forma que dejan entrever diversos aspectos del tema en cuestión:
- Acceso e instalaciones de la terminal Buenavista (fotografías 1-7).
- Aspecto y accesibilidad de andénes (fotografías 8-15).
- Información diversa para el usuario en andénes (fotografías 16-18).
- Permeabilidad de las instalaciones (fotografía 19).
- Vista lateral general del sistema electrico del un tren. (fotografías 20-21).
- Información de seguridad y accesibilidad en el tren (fotografías 22-27).
- Accesibilidad y prestaciones del tren (fotografías 28-32).
- Caprichosas perspectivas (fotografías 33-36).
Sala 2: Viaje en el tren.
Solo advierto que esta es una visión muy general, dése una vuelta y conózcalo, aparte de lo visto aquí hay más cosas que apreciar en los trenes, los sistemas de apertura y desbloqueo de puertas y los interfonos en los vagones son un ejemplo, el botón para la espera de sillas de ruedas, el ambiente del aire acondicionado y las tarjetas de proximidad para acceso al servicio… por el momento, yo ya tengo la mía.
Sin más, solo me resta contar la anécdota durante la realización: Se estaba resurtiendo una de las expendedoras de tarjetas automáticas y casualmente pasé por ahí mientras eso sucedía, alcancé a percatarme de que estaba abierta e instintivamente levante la cámara para fotografiar las tripas del aparato. Al mismo tiempo reacciono el personal de seguridad que acompañaba al que surtía la máquina solicitándome que no tomara fotografías mientras con la mano intentaron tapar el lente tal y como les sucede a los reporteros que graban escenarios violentos, puse cara de lástima y me retire de la escena para un instante después confirmar en la cámara que la foto había alcanzado a ser tomada sin que se dieran cuenta, afortunadamente procuro siempre no usar el flash y no es la primera vez que me sucede pero la actitud de esta gente me hizo sentir como fotógrafo de guerra, como si estuviese descubriendo el mayor acto de corrupción o un secreto de seguridad nacional.
Recomendación
Hablando de fotógrafos de guerra: War Photographer (Fotógrafo de guerra).
Se trata de un documental en el que se hace un breve recorrido por el trabajo de James Nachtwey (http://www.jamesnachtwey.com) quien es talvez el fotógrafo de guerra más reconocido de nuestros tiempos. El dvd puede rentarse en famosa cadena de tiendas de logotipo azul y amarillo dedicada al arrendamiento de películas y juegos de video en diversos formatos.
Tome en cuenta que por el corte el documental contiene algunas escenas que pueden ser no aptas para gente emocionalmente susceptible… y no lo busque por morbo, se decepcionará.
De picantes esculturas
Pues bien, el fin de semana me fui a dar una vuelta en la bicicleta, pasé por Reforma y me encontré con una pequeña exhibición de ese ingrediente tan común y tan característico de la comida mexicana. Me refiero al chile. Y la exposición, aunque no es muy extensa, si es vistosa, por eso aquí les dejo una probada para que no se me enchilen de más, no son muchos los que faltan.
En realidad no se a honras de qué es esta exposición escultórico-gastronómica pero debo decir que es auspiciada por reconocida marca de botanas y frituras.











