Pies rojos
Estoy solo aquí sentado
bajo un alud de palabras,
con las manos asidas
y con la cabeza baja;
mis pies discuten
con su apariencia roja,
hablan de mis manos cansadas
que viven acomodando letras
que construyó mi pasado.
Estoy solo aquí sentado
bajo un alud de palabras,
con las manos asidas
y con la cabeza baja;
mis pies discuten
con su apariencia roja,
hablan de mis manos cansadas
que viven acomodando letras
que construyó mi pasado.